domingo, 27 de noviembre de 2016

RECURSOS PARA ESTUDIAR GEOGRAFÍA DE EUROPA

Como os conté en mi anterior post, mi hijo pequeño está estudiando geografía en Ciencias Sociales y ahora está dando Europa. No está siendo una tarea nada fácil y eso nos está obligando a trabajar mucho en casa y buscarnos la vida, no ya para reforzar, sino para conseguir que el niño memorice países, capitales, montañas y ríos. Menos mal que existe, entre otras cosas, internet, ofreciéndonos infinidad de páginas con mapas y juegos interactivos para practicar. Eso sí, hay que bucear para encontrar los recursos adecuados.



Hay que tener en cuenta varias cosas. En primer lugar, el idioma. Si bien los nombres de los países y capitales suelen ser parecidos en inglés y castellano, es preferible no introducir más dificultad al proceso de aprendizaje utilizando recursos en otro idioma. Por eso hay juegos que hemos desechado por no estar en castellano. Por otro lado hay que tener en cuenta el nivel del niño. Es un niño que está en 3º de Primaria y apenas tiene 8 años. Su profesora de momento solo les ha hablado de 22 países con sus capitales y apenas 6 ríos, los más significativos, que tienen que ser capaces de localizar en un mapa. El problema está en que los mapas interactivos suelen preguntar todos los países y todos los ríos, y eso hace que haya muchos que el niño no puede localizar.


En el post de hoy os contaré cuales hemos terminado utilizando nosotros.


PUZZLES INTERACTIVOS MAPA POLÍTICO EUROPA


Los hay de colocar siluetas en su lugar correspondiente:

















































http://www.paisdelosjuegos.es/juego/geograf%C3%ADa/europe+map+test.html  



Pinchar y arrastrar la silueta desde el nombre:


O puzzles propiamente dichos






http://www.jigsawplanet.com/?rc=play&pid=2462d1a70c3b 



MAPAS INTERACTIVOS EUROPA POLÍTICA


Localiza países por el nombre:







Buscar país del interrogante en el desplegable (lo que puede ser un poco rollo…)






MAPAS INTERACTIVOS CADENAS MONTAÑOSAS DE EUROPA
















PARA ESTUDIAR LAS CAPITALES


Test sobre las Capitales Europeas




Memory de capitales





Saber y ganar Capitales



http://www.paisdelosjuegos.es/juego/quiz+de+los+pa%C3%ADses+del+mundo.html



PUZZLES FÍSICOS


Aparte de trastear con el ordenador también pensamos que sería de utilidad poder contar con materiales físicos que pudiera manipular, por lo que buscamos un puzle para comprarle. Ninguno de los que encontraba satisfacía los requisitos que necesitábamos, que eran básicamente que tuviera bien delimitados los países y solo escrito sus nombres y los de las capitales, nada más. Los más sencillitos no estaban en castellano, como este tan chulo de Geo Toys.



Había uno en madera de metodología Montessori en Jugar y Jugar, que estaba bien, pero era demasiado simple y no tenía los nombres escritos.


Al final nos decantamos por uno de Clementoni, que si bien lleva para mi gusto demasiada información, tiene las piezas bastante grandes y es fácil de montar. Además tiene la ventaja de que son dos puzles en uno pues es reversible y tiene a un lado la parte política y a otro la física. Aquí podéis ver a mi chico tras terminar de montarlo.




MEMORY ARTESANAL


También hemos diseñado y realizado un Memory artesanal con cartulina para aprovechar las ventajas del juego y la memoria visual como herramientas de aprendizaje y relacionar cada país con su capital. Es sencillito y muy útil, sobre todo para Jesús que es un as en este juego.



EUROPA ES MI CONTINENTE…


Por último, y como suele decirse, no menos importante, buscamos en youtube algún video que nos ayudara y encontramos uno del Canal Kolbe TV, con una canción que no conseguimos quitarnos de la cabeza y se ha convertido en la banda sonora de nuestra casa últimamente. No os lo perdáis, merece la pena, de verdad.


Y con esto y un bizcocho… el martes tiene el examen. Ya os contaré que tal le va.


sábado, 19 de noviembre de 2016

ESFUERZO, TRABAJO EN CASA Y NOTAS

En Ciencias Sociales de 3º de Primaria se da Geografía. Así que ahí está mi hijo pequeño, que por ser de diciembre aún no ha cumplido siquiera los 8 años, estudiándose los países de Europa y sus capitales. Ya se sabe acerca de 19, no sé hasta cuantas tendrán que saberse. En confianza os digo, que yo hay muchas que no me sé y tengo 40 años…



A mí esto me parece una burrada. No recuerdo exactamente cuando tuve que estudiar yo esto, pero no me suena que fuera con 8 años sino mucho más tarde. Por supuesto, este despropósito se traslada a casa por las tardes. No es suficiente el tiempo que le dedican en clase, por lo que muchos días trae como tarea estudiar geografía.



Se está esforzando mucho, todos en casa nos estamos esforzando mucho. No solo le preguntamos “la lección” si no que hemos buscado otros recursos para ayudarle, en lo que a mí me parece una ardua tarea memorística.

  • Hemos buscado, localizado y utilizado páginas con mapas interactivos.
  • Hemos construido un Memory artesanal con cartulina para aprovechar las ventajas del juego y la memoria visual como herramientas de aprendizaje.
  • Hemos comprado un Puzzle para reforzar el conocimiento a través de la manipulación.

Todo esto nos ha supuesto para la familia mucho gasto en energía, tiempo e incluso dinero. Todo para ayudar al niño a aprender algo que quizá podría aprender con menos esfuerzo por si solo dentro de un par de años.

Quizá os preguntaréis si después de todo esto el niño se ha aprendido efectivamente las capitales. Pues ayer ha tenido un examen (¡sí! ¡Tiene exámenes en 3º de primaria!...) y dice que ha dejado algunas en blanco…

Todo esto hace que me plantee varias cuestiones. Aunque las notas no tengan importancia ni objetiva (para su expediente en primaria) ni subjetivamente (para nuestra familia en particular) ¿reflejarán realmente el esfuerzo realizado por el chaval para adquirir esos conocimientos? ¿Cómo puede valorar la maestra ese esfuerzo si gran parte de él, lo ha realizado en casa sin estar ella presente?

Creí oportuno comentarle a la profesora a la salida del colegio, que el niño estaba trabajando mucho en casa y me contestó: “¡Como todos!”. Yo me quedé cortada sin saber que contestar porque no me esperaba esa respuesta. Pero después me indigné. No, como todos, no. Ni ella ni yo sabemos exactamente qué pasa en las casas de todos sus alumnos ,y dudo que todos los padres puedan prestar tanta atención a los estudios de sus hijos, como yo lo estoy haciendo con los de los míos (por falta de tiempo, recursos, cultura, etc.). 

Al final, que el niño se sepa las capitales al dedillo no es lo importante, ya se las aprenderá, o no… Tampoco lo es la nota que saque al final en este tema. Lo importante es que el tinglado educativo está muy mal organizado y es muy injusto.

  • Muchos niños no tendrán las oportunidades que tiene el mío en su casa para reforzar los conocimientos. 
  • El esfuerzo que se hace en las casas es invisible a no ser que se traduzca en una buena nota. 
  • Las buenas notas pueden obtenerse a costa de dedicar todas las tardes a machacarse intentando aprenderse cosas absurdas o inapropiadas, dejando al lado el juego, otros intereses o incluso el descanso.

Luego hay quién dice que quienes abogamos por eliminar los deberes, somos unos padres irresponsables y vagos que no queremos hacer caso a los niños por la tarde, que hay cosas más importantes dentro del sistema educativo de las que quejarse, etc. Señoras y señores, los deberes son la guinda del pastel, una parte más de un engranaje perverso. Defendiendo la perpetuación de los deberes, se contribuye a sostener el sistema educativo actual. 

Los deberes son injustos, si los defiendes estás siendo insolidario.
Los deberes constituyen un agravio para los alumnos.
Si no lo denuncias eres cómplice, así de simple.

sábado, 12 de noviembre de 2016

8 CLAVES SOBRE LA HUELGA DE DEBERES



Han pasado ya dos fines de semana de la huelga de deberes convocada por la CEAPA y yo he sacado unas cuantas conclusiones al respecto de esta iniciativa y sus repercusiones.



1. SEGUIMIENTO Y ÉXITO DE LA INICIATIVA: MOJARSE O NO MOJARSE.



En primer lugar la huelga es un éxito por el mero hecho de estar de actualidad y en boca de todos, independientemente del seguimiento que tenga. Aún así, opino que va a ser difícil cuantificar su seguimiento, y no creo que sea muy elevado por tres motivos:

  • Porque aunque parezca mentira seguro que hay padres que no se han enterado de la propuesta.
  • Porque aunque parezca mentira de nuevo, hay padres que están a favor de que sus hijos hagan deberes.
  • Pero sobre todo porque muchos padres y niños no la seguirán por miedo a las posibles “consecuencias”

Estas consecuencias van desde bajar la calificación (aunque las notas numéricas en primaria no se tienen en cuenta), castigar de alguna manera al niño (por ejemplo sin recreo), enfrentarse a una situación incómoda con el docente. En mi opinión es sin duda esta última la que tiene más peso en la decisión de los padres.

Admitámoslo, tenemos más miedo que vergüenza y muchos padres que se quejan de los deberes, no van a sumarse a la huelga por miedo a la confrontación, a meterse en problemas. Ya hay otros peleando por sus derechos, para que molestarse. Quejarse es deporte nacional, al igual que lo es la inacción. Luego eso sí, todos disfrutarán de los frutos de esta lucha, que si bien no madurarán a corto, sin duda si lo harán a largo plazo.



2. HUELGA: MEDIDA DESESPERADA.


¿Por qué una huelga? Pues porque el diálogo se ha intentado y no ha funcionado. Quienes dicen que la huelga es ir demasiado lejos y que antes habría que haber recurrido al diálogo, no se han topado con la negación de los centros y los docentes a negociar. Quienes han convocado la huelga están en contacto con muchos centros educativos, reciben las quejas de miles de padres desesperados, que no saben qué más hacer, para que sus hijos no se pasen las tardes enteras enterrados entre libros.

Es suficiente con darse una vuelta por el grupo de facebook "Basta de Deberes" para comprobar que este es un problema real, que afecta a mucha gente y que no suele solucionarse a través del diálogo, pues los docentes no se bajan del burro, no atienden a razones, sino que suelen mostrarse inflexibles al respecto.



3. LA ENTELEQUIA DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA.


Si se ha llegado a este extremo es porque a la hora de diseñar metodologías e implantarlas, los centros no tienen en cuenta la opinión de los alumnos ni de sus familias. Ni si quiera se nos consulta. En la práctica no existe eso que han dado en llamar “Comunicad Educativa”. Y no solo no podemos participar en la construcción de los centros educativos, a donde mandamos un mínimo de 5 horas todos los días a nuestros hijos, sino que tampoco se nos “permite” decidir qué hacer en nuestra propia casa tras la jornada lectiva.

Todo esto a pesar, de que según la propia LOMCE: “Las familias son las primeras responsables de la educación de sus hijos y por ello el sistema educativo tiene que contar con la familia y confiar en sus decisiones". De hecho hay una sentencia del constitucional al respecto, que dice que la libertad de cátedra termina en la puerta del colegio.

Dado que estas tareas además han de realizarse en nuestro hogar, la lógica me dice que deberían tenerse en cuenta nuestra opinión, nuestras circunstancias y confiar en el criterio paterno. 



4. LA TAREA COMO OPCIÓN.


Todos, padres y profesores deberíamos tener claro que: no en todos los centros se mandan deberes y no todos los profesores los mandan, porque la ley no obliga a mandarlos, al igual que no habla en ningún momento de libros de texto o de exámenes. Todas estas son herramientas que los profesores deciden libremente usar o no en su trabajo.

¿Por qué los mandan entonces? Pues porque no quieren o no saben sustituir estas herramientas por otras y sobre todo porque los deberes forman parte de sus creencias personales, filosofía vital y la costumbre. La cultura de los deberes no tiene que ver con las reformas educativas, los temarios o la falta de recursos. Es un principio que se da por sentado y muchos consideran incuestionable. Sin embargo, se puede enseñar prescindiendo de mandar tarea para casa, muchos lo hacen. Se trata simplemente de sustituir la obediencia por la curiosidad y el interés genuinos.

De manera que negarse a hacer tarea en casa no vulnera ninguna ley, mientras que obligar de manera directa o indirecta a los niños a hacerla si que lo hace (artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño: “derecho al esparcimiento, al juego y a participar en las actividades artísticas y culturales”).

El problema fundamental de los deberes, aparte de que invaden la vida familiar y el tiempo de los niños tras la jornada escolar, está en su propia definición. Están concebidos como obligatorios y se suele penalizar a los niños por no hacerlos. Si los deberes no fueran obligatorios y no contasen para la nota quizá los abordaríamos de otra manera. Cuando nos pareciesen necesarios e interesantes se harían de buena gana y todos saldríamos ganando. 



5. ARGUMENTOS Y LÍMITES. 


Estos días se repiten las conversaciones en las que unos por un lado defienden los deberes argumentando la necesidad del refuerzo de lo aprendido, de crear hábitos de estudio, ejercer la responsabilidad, etc. mientras que otros argumentan que los niños deberían aprender lo necesario dentro del aula y que los deberes no son la única herramienta para conseguir inculcar a los niños la importancia del esfuerzo y el trabajo bien hecho.

En realidad, lo que a casi todos nos preocupa, porque nos educaron para que nos importara, son los resultados académicos y resulta que los estudios científicos demuestran que en infantil y primaria los deberes no mejoran los resultados si no que son contraproducentes porque originan estrés y desmotivación. Ya solo por esto deberían ser desterrados por completo de nuestro sistema educativo.

Podemos decidir conscientemente obviar estos estudios, pero lo que no se puede negar es que los deberes son para muchas familias una fuente de problemas, por eso existe esta reivindicación. Creamos que son buenos o no, necesarios o no, el límite a los deberes debería estar siempre en preservar la salud y el bienestar de los más pequeños. Se trata de sopesar pros y contras, ventajas e inconvenientes y actuar en consecuencia. Por muchos beneficios que aportasen los deberes, si las desventajas son mayores, no deberían mandarse, no a toda costa.



6. LA ESCUELA: PARTE DE LA VIDA, NO LA VIDA ENTERA.


Una de las estrategias más socorridas y utilizadas en los últimos días para la defensa de los deberes es atacar a las extraescolares, culpando a estas clases de ser las causantes del estrés y la falta de tiempo libre de los más pequeños. De nuevo, un tercero, sea profesor u otro padre, se cree con derecho a inmiscuirse en nuestro tiempo libre, juzgando nuestras actividades.

La clave está en que muchos posicionan la escuela y la educación reglada en el centro de las vidas de los niños, despreciando todo aquel conocimiento, formación y educación que no se suministre dentro de las aulas de los colegios.


Sin embargo, la escuela es una parte importante en la vida de los niños, pero es solo una parte, no toda su vida. Se puede y se debe aprender de otras fuentes, cosas que en el colegio no se enseñan. La tarea para casa impide a los niños ejercer su derecho a desarrollarse plenamente, a veces incluso, simplemente a desconectar y descansar.


7. CONTRA LOS DEBERES NO CONTRA LOS PROFESORES.


Como hemos podido comprobar, tanto en las redes sociales como en los centros escolares, algunos profesores se toman la huelga como algo personal, cuando la huelga es en contra de los deberes no de los profesores. Los profesores son mucho más de los deberes que mandan, y su labor no debería definirse ni centrarse exclusivamente en el trabajo que mandan para casa. 

Los deberes parten de la premisa errónea de que el profesor tiene autoridad fuera del aula y que las familias no tenemos más remedio que obedecer. Por eso, hay profesores que se están tomando muy mal, lo que ellos consideran una “insurrección”. 



8. DELIMITANDO ESPACIOS: LA VERDADERA REIVINDICACIÓN.


En realidad la huelga de deberes no es el objetivo de la iniciativa de la CEAPA sino su consecuencia. En sus propias palabras lo que se pretende es que “…recuperemos el tiempo libre de nuestros hijos e hijas durante los fines de semana y, con ello, el tiempo familiar que necesitamos para poder realizar actividades conjuntas y ejercer mejor aún nuestra función de padres y madres.” Dejar de hacer la tarea es un medio para conseguir este loable fin.

Por esto nos animan a planificar actividades concretas con nuestros hijos, llevarlas a cabo, y comunicárselas a los profesores para que “entiendan la coherencia de nuestra petición y puedan comprobar que hacemos lo que decimos”. De esta manera se pone de manifiesto la perversión del sistema, en el que los sectores más críticos que defienden su derecho a elegir libremente que hacer en su esfera privada, terminan animando a los padres a justificar ante los profesores sus decisiones, explicándoles lo que hacemos o dejamos de hacer en nuestro tiempo libre. Nos declaramos insumisos, no pedimos permiso, pero si perdón para que no nos castiguen…

Creo que la comunicación es fundamental con los profesores, y no tengo problema alguno en decirles como pasamos los fines de semana, pues no hacemos nada estrambótico ni ilegal que quisiera ocultar, pero el cambio pasa por creernos nosotros mismos que no tenemos obligación ninguna de dar explicaciones, porque en casa mandamos nosotros.

domingo, 6 de noviembre de 2016

EN CASA APOYAMOS LA HUELGA DE DEBERES

A nosotros actualmente los deberes no nos suponen demasiado trastorno por varios motivos:

  1. En el colegio de mis hijos la carga de deberes se ha visto reducida gracias a una petición que hizo la AMPA el año pasado al Consejo Escolar.
  2. Las tutoras de mis hijos son bastantes razonables y no se pasan mandando deberes. Vamos, que deberes hay, pero pocos…
  3. Mis hijos son bastante espabilados y rápidos y suelen terminar la tarea en clase o traer muy poquita cosa a casa.
  4. Nuestro colegio tiene jornada continua por lo que disponemos de toda la tarde libre para hacer cosas. Es decir, que nos da tiempo a descansar, jugar, etc…, después de terminar la tarea. 
  5. Yo estoy disponible para ellos toda la tarde, por lo que en caso de tener alguna dificultad con algo en particular, estoy con ellos para ayudarles.
  6. Yo tengo cultura y una formación universitaria que me permiten resolver sus dudas si es que las tienen.
Os preguntaréis entonces por qué me sumo yo a esta huelga si “no me afecta”.

Pues por simple y llana solidaridad. Por justicia social. Porque desde pequeña decían de mi que era una “defensora de pleitos pobres”. Porque no se trata solo de mí y los míos, se trata de todos. Porque las circunstancias pueden cambiar y entonces no me las vería tan felices y me arrepentiría de no haber aportado mi granito de arena a esta causa apoyando la huelga. Porque no todo el mundo tiene mi suerte y a poco que no se de uno de estos factores, la cosa se complica y los que pagan el pato son los niños.

Porque hay muchos niños que salen a las 4 o a las 5 de la tarde del cole, en lugar de a las 2 como los míos. Que a lo mejor se tienen que quedar a extraescolares, no por devoción sino porque no les queda más remedio, porque no existe conciliación en este país y a sus padres todavía les queda un rato largo en la oficina antes de poder ir a recogerles. Porque no es lógico que lleguen a las 7 a casa cansados y se tengan encima que poner a hacer 1 o 2 horas de deberes.

Porque yo estoy y puedo ayudarles, pero hay padres que no están ni saben hacerlo. Porque no es justo para esos niños, que salen del cole sin entender algo, que vuelvan al día siguiente sin entenderlo todavía y encima les regañen, castiguen o bajen la nota, por no hacer algo que no podían hacer por mucho que se empeñaran.

Porque con 5 horas debería ser suficiente y si no lo es, que cambien el temario, lo acorten, reclamen más profesores, apoyo o lo que sea necesario. 

Porque hay muchas cosas que aprender de la vida que no se enseñan en el colegio y si hacemos deberes no nos queda tiempo para aprenderlas.

Porque tenemos derecho a decidir qué hacer o no en nuestra casa y no tenemos que dar explicaciones a nadie de a lo que dedicamos el tiempo por las tardes. Como si lo que queremos es hacer el pino hasta vomitar. Tenemos derecho a ir a las extraescolares que nos apetezcan, jugar en el parque o a los videojuegos. 

Porque los padres no les decimos a los profesores lo que tienen, pueden o no pueden hacer cuando salen del colegio… 

Porque, no nos engañemos, a determinadas edades es raro que un niño haga los deberes voluntariamente y con gusto (por algo será). Eso nos convierte a los padres en “Minions” de los profesores, persiguiendo a los chicos para que hagan algo que no hemos decidido nosotros. La ironía es mayor cuando encima no se está de acuerdo con esta práctica…

Porque quien quiera o necesite profundizar en una materia puede hacerlo en colaboración o no con el profesor de turno, pero sin obligar a los demás que no lo necesitan a reincidir innecesariamente en ese asunto con ejercicios repetitivos.

Porque son obligatorios y se penaliza a los niños por no hacerlos y eso desvirtúa la educación, hace que los niños hagan las cosas por miedo, por la nota, por competitividad, en lugar de por el placer de aprender.

Y estaría así eternamente. Pero para terminar añadiría que porque no pasa nada. De verdad, que no se va a hundir España más de lo que está, si se deja de mandar deberes. Que los resultados académicos son malos y no mejoran a pesar de mandarse cada vez más tarea para casa. Algo ya de por si significativo. A lo mejor nos llevamos todos una sorpresa si dejamos de hacer de una vez las cosas “como se han hecho toda la vida”…

domingo, 9 de octubre de 2016

CALABAZAS, ESCOBAS, ARAÑAS Y CHUPA CHUPS.

Se acerca de nuevo Halloween y yo que había jurado no meterme de nuevo en el berenjenal de una fiesta como la del año pasado, no puedo evitar sucumbir a la tentación que supone para mí esta celebración. La blogosfera maternal no me lo pone fácil, porque todos los blogueros empiezan a compartir sus manualidades, recetas y disfraces, los veo y como a Drácula, se me ponen los dientes largos, jeje.


Eso sí, este año no voy a alquilar la sala de reuniones, simplemente decoraré la entrada de mi casa y me curraré los dulces. Mi disfraz de bruja está ya muy visto, por lo que pensaré si cambio por fin de indumentaria. Los chicos de la urba subirán a pedir el truco o trato y trataré de sorprenderles y asustarles lo máximo posible.

Hasta el momento estas son las cosas que más me han llamado la atención y que creo que voy a preparar para ese día. Son cosas que a primera vista parecen sencillitas, aunque luego seguro que dan bastante trabajo.


COMIDA Y BEBIDA


Este año me decanto por las posibilidades que ofrecen los pretzels.
















Las escobas de bruja en sus distintas presentaciones. 



También hay lugar para ojos sangrientos y arañas de chocolate patudas









Me chifla el detalle de las jeringas sangrientas.






Pienso sacar la comida en bandejas por las que correteen insectos mecánicos y reposen ratoncitos muertos ¡a ver si se atreven a meter allí la mano! Jajaja.

DECORACIÓN


Las momias ( esparadrapo o lana) son súper facilitas de hacer por lo que probablemente las propondré para hacerlas en un taller del Ampa del cole. 




Las guirnaldas también son muy fáciles y chulas. 








Por otro lado está la opción de los platos para hacer ojos o arañas terroríficas.






CHUCHES


El gran protagonista de este año va a ser el Chupa Chups





Vampiros, arañas, calabazas o fantasmas, me parecen todos monísimos. 


Repasándolo todo me doy cuenta de que tendré que comprar un montón de cosas y hacer un montón de preparativos. Pero un día es un día...

¿Y lo bien que nos lo vamos a pasar?

lunes, 3 de octubre de 2016

SOLO MOLA SI…

Admitámoslo, las crías humanas son unas “destroyer”.
Vaaale, bueeeno, solo algunas crías humanas. Bastantes, diría yo.
¿Por qué digo esto? Cualquiera que tenga hijos o cuide niños reconocerá una o varias de estas situaciones:



Estás con el niño muy concentrada en enseñarle a hacer torres y construcciones variadas, cuando a él lo que realmente le mola es tirarlo todo a hacer puñetas por ahí. El proceso de creación es un coñazo, lo que mola es deshacerlo a lo bruto. Ahí tenemos a un King Kong a pequeña escala, haciendo trizas el Empire State que hemos hecho con tanto mimo con piezas de Duplo.

Solo les mola si se suben por delante...
El parque da para mucho, en esto de la tendencia transgresora y destructora de los infantes. Empezando por el tobogán, al que, al contrario de lo que podamos todos pensar, no se accede por las escaleras, sino por la parte delantera. Miles de dientes mellados y brechas en la frente y la barbilla así lo atestiguan.

La arena del parque mola mazo, sobre todo cuando se la espolvorean por la cabeza como azúcar glasé sobre un tierno bizcocho. Es que no nos enteramos de nada: “¡Hacer castillitos es cosa de viejos!”. Lo que se estila ahora es llenarse de arena hasta el carnet de identidad. Arena que luego meten ilegalmente en nuestra casa y que nos encontraremos en todos sitios.


¡Ah! Y si consiguen metérsela en sus ojos o en los de su compañero de juegos,- a pesar de gastar esas largas y frondosas pestañas de bebé a lo Bambi,- creo que les dan un diploma o certificado de manipulador arenero.

Los rotus… ¡ay los rotus! La religión de los niños pequeños les impide terminantemente pintar en una hoja preparada a tal efecto. El sofá, el suelo, las paredes, etc…, son lienzos mil veces más atractivos para desarrollar su creatividad pictórica. Y no nos olvidemos de su propio cuerpo. ¡Tienen una fijación por hacerse tatuajes que no es normal! Deja a un niño solo 5 minutos con un rotulador y tienes un drama asegurado.

Otra de las cosas que hacen las delicias de los más pequeños son las torres de cd´s y dvd´s. ¡Con el tiempo y esfuerzo que te llevó tenerlos todos clasificados por orden alfabético! Y llegan ellos y en menos de lo que canta un gallo, los sacan todos, los barajean y luego no hay Dios que pueda poner de nuevo orden en ese caos. Es pensarlo y se me caen las lágrimas.

Seguro que a poco que lo penséis se os ocurren otros muchos ejemplos como estos, donde los niños dejan a su paso una huella de destrucción, cual Atila con su caballo.

Pero, oye, ¡y lo bonitos que son!

lunes, 26 de septiembre de 2016

PREJUICIOS CONTRA LAS ALTAS CAPACIDADES

Cualquier tema puede ser objeto de polémica en las redes sociales. Últimamente me encuentro con discusiones acerca del tema de las altas capacidades, donde aparte de desconocimiento abundan los tópicos y los prejuicios. Estas son algunas de las cosas que algunas personas objetan contra el concepto y/o el tratamiento de este tema, mostrando en ocasiones una clara animadversión contra este asunto e incluso en contra de los propios niños, evaluados o no, y sus familiares.


“Todos somos listos en algo o la alta capacidad no existe”.


Que sí, que sabemos que existen múltiples inteligencias, que todos somos diferentes y tenemos cada cual nuestras propias virtudes, valores y aptitudes en uno u otro campo.
Igual que existen los niños rubios y los morenos, los altos y los bajos, los que tienen un buen oído para la música y los que no son capaces de bailar una nota sin tropezar con sus propios pies y caerse, las altas capacidades, el tener un cerebro rápido y eficiente que capta las cosas a la primera, es algo que existe y no se puede negar. 

Se habla de que la educación debería ser individualizada y adaptada a las circunstancias y características de todos y cada uno de los alumnos. Estoy totalmente de acuerdo con estas premisas, pero hoy por hoy es algo muy difícil de conseguir dentro del sistema educativo español. 

Se dice que no es bueno catalogar, clasificar o encorsetar a los niños con un diagnóstico. Sin embargo, el diagnóstico es una herramienta fundamental para las familias que tiene una doble funcionalidad. Por un lado, nos permite conocer las peculiaridades de nuestros hijos, como funciona su cerebro y por qué, y cómo esto les puede condicionar en sus relaciones sociales y a nivel educativo. Tener esta información nos ayuda a acompañarles mejor en su desarrollo. Por otro lado, el diagnóstico nos faculta a los padres para reivindicar nuestros derechos y la aplicación en el ámbito escolar de medidas concretas adecuadas a esta particularidad, que están estipuladas por la ley para adaptar la educación a sus necesidades. Con el diagnóstico y la ley en la mano es complicado conseguir que se adopten estas medidas especiales, sin ellos es prácticamente imposible.


“Ahora das una patada y te salen 20 niños con alta capacidad”. 

Se duda (no se por qué) de los diagnósticos. Se piensa que existe una sobre-diagnosticación y que muchos de esos niños están mal diagnosticados, que no tienen alta capacidad sino algún trastorno que no se ha sabido o querido identificar.

Es verdad que existen por ejemplo variaciones significativas entre los sistemas de evaluación utilizados por diferentes Comunidades Autónomas. Algunos estudios son más completos que otros y tienen en cuenta diferentes factores. Algunos expertos se preguntan acerca de la validez de algunas de las pruebas diagnósticas, que pueden estar desfasadas. Evidentemente pueden darse errores puntuales y quizá, como ocurre en cualquier ámbito, haya algún profesional con preparación insuficiente para llevar a cabo esta tarea, pero en general no creo que haya ninguna conspiración para etiquetar a niños de altas capacidades si no las tienen.

Ahora se están llevando a cabo más estudios, precisamente porque antes se hacían menos y muchos niños que tenían esta peculiaridad no fueron detectados y eso les ha podido afectar de una u otra manera en sus vidas. Se ha visto que la detección precoz es fundamental, por lo que desde el Ministerio de Educación y las Conserjerías se pide al profesorado que alerten cuando tengan sospecha de algún caso en sus aulas.

Aún así, el profesorado y los servicios de orientación pedagógica no suelen estar suficientemente formados sobre este tema y tienen también prejuicios al respecto por lo que en ocasiones ponen resistencia a llevar a cabo los estudios. De manera que muchos padres se sienten ignorados y perdidos, viendo como no atienden sus peticiones y nadie se preocupa de averiguar cuál es el origen de los problemas de adaptación, motivación o rendimiento de sus hijos en el colegio.

No, no es fácil conseguir el diagnóstico. No vienen de regalo en las bolsas de patatas o de Phosquitos. En muchos colegios no tienen a nadie que pueda hacer la evaluación o esa persona se niega a hacerla. No todos tenemos dinero para conseguir una evaluación externa y muchas veces los centros educativos rechazan esos diagnósticos realizados por personal ajeno. Así que no, las altas capacidades no están sobre-diagnosticadas sino más bien lo contrario. De hecho, es habitual confundir la hiperactividad y el déficit de atención, los problemas de conducta o la simple vaguería con las altas capacidades. Deben haber por ahí muchos niños medicados innecesariamente por culpa de no haber considerado la alta capacidad como una opción al valorarlos.

“Los padres insisten hasta que consiguen el diagnóstico para colgarse la medalla y presumir”.


Esto ya es la repanocha de la falta de conocimiento y respeto. Las altas capacidades no son algo que se busque o se elija, sino que se tienen o no se tienen y punto. Es una condición que, si no se conoce y no se sabe tratar, puede originar muchas dificultades. Es algo que la gente no entiende y genera mucha incomprensión, precisamente por eso no es algo que los padres vayan pregonando por ahí. De hecho, a mí me han llegado a decir que lo oculte, pues estos niños suponen una dificultad y trabajo añadido para los profesores por lo que podrían rechazar su solicitud de ingreso en un nuevo centro si saben que tienen aa.cc. En general y hoy por hoy, las altas capacidades dan más problemas que ventajas, las familias no recibimos orientación, ni prácticamente ayuda de ningún tipo.

Tener un niño inteligente es un motivo igual de válido que cualquier otro para estar orgulloso de nuestro hijo, igual que lo es que sea un gran nadador, que sea muy cariñoso o que toque el violín como los ángeles. La sociedad te permite presumir de un hijo que es un gran futbolista o una hija que dibuja genial, pero te afea la conducta si de lo que presumes es de que tu hijo tiene un coeficiente mental de más de 130. ¿Por qué? Que cada cual saque sus propias conclusiones, yo tengo las mías.